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Así tal como la humanidad ha dividido su historia en antes de, y después de Cristo, los cubanos deberíamos dividir la historia del comunismo castrista en antes del 11 de Julio y después de. Os explicaré en un momento. No es una inflexión baladí, como no lo fue la de nuestro Señor,-ya habrá alguno diciendo estos cubanos presuntuosos-. Que no! Ahora os digo y me daréis la razón.

Cuba lleva secuestrada por el comunismo desde el mismísimo 1959. Ya sabemos de la histórica y traicionera jugada del innombrable hijo de su madre, que mientras en New York iba jurando no ser un bolchevique, por detrás ya se había comprometido con el Kremlin. Es así, y de aquellos polvos los lodos que nos llevarían a estar detrás de la cortina de hierro durante 29 años. Eso hasta aquella dichosa fecha de noviembre del 89.

Si el degenerado de Biran no hubiese clasificado como tal, nos hubiese concentrado en la plaza y exclamando “caballero esto se jodio”, hubiera devuelto lo que no le pertenecía y probablemente hubiese tenido un juicio con atenuantes.

Pero no. Entonces los cubanos nos rebelamos en número considerable. Para principios de los 90 habían más de 300 organizaciones de la sociedad civil. Ya sé que comparados con la población total eran casi nada. Para el castrocomunismo eran un cero a la izquierda, pero para la comunidad democrática no. Y aunque el reconocimiento llegaría a crecer, la justificación de la tolerancia por parte del conjunto de naciones libres a la existencia comunista se mantendría erguida bajo los pilares del multilateralismo, la autodeterminación, y el apoyo popular a la “revolución” que siempre han vendido al mundo los del politburo cada 26/07.

Así, hasta el 11|07 el régimen totalitario oprimía y reprimía a opositores. Sabemos que de alguna forma y para muchos, eso es “normal” pues aquellos llevan ese costo en su condición de oponerse. Y como la geopolítica es así, desde EEUU a Europa pasando por LATAM casi todos condenaban con la boca pequeña al castrocomunismo, pero guardándose de no saltarse las reglas de la “gran politic”. Por eso por ejemplo, el Parlamento Europeo respondió a nuestras exigencias en el pasado que reconociendo las violaciones a los DDHH en Cuba, preferían un “diálogo constructivo” con la tiranía. O como los americanos, que en tres décadas han preferido gastar el grueso de su dinero en RadioTV Martí (todo queda en casa) a poner la internet para los cubanos por la libre de verdad.

Eso hasta que llegó el 11/07.

Porque ese día desde todos los territorios de Cuba hombres, mujeres y niños salieron a la calle gritando libertad. Era doloroso verlos. Muchos de ellos flacos, desarrapados y descalzos blandiendo como única arma su voz, exigieron ser tratados como seres humanos después de décadas de arar y arar… en el mar.

Fueron recibidos a tiros, patadas, porrazos, y toda la fuerza bruta que un tirano sabe administrar. Los han encarcelado, forzosamente retenido en sus casas, desaparecido a ojos de sus seres queridos, y procesados sin ninguna garantía legal. Son centenares los cubanos que si hoy ya clasifican como opositores por pura fuerza, hasta el 11/07 solo eran cubanos determinados a pedir justicia social para ellos y sus hijos.

Por eso hoy ya la comunidad internacional no puede obviar el hecho de que el desgobierno castrocomunista, ha reprimido al pueblo cubano. No a uno ni a otro sino a centenares de compatriotas que se cansaron de pasar hambre y no tener nada que ofrecerles a sus hijos bajo este desgobierno hoy o mañana. Lo único bueno de todo esto es que aquellos degenerados quitándose la careta de una vez, le han dado a los demás la posibilidad de que igualmente se la quiten.

No valen ni el multilateralismo cuando se masacra y reprime a los pueblos, ni es posible mantener la hipocresía política cuando se trata de un sistemático exterminio como el orquestado en Cuba bajo la batuta del PCC. Hoy no habrá nada que justifique el apoyo a quienes se han descubierto al mundo sin ese lustre de “demócratas de una democracia participativa de partido único” o cualquier otro eufemismo hipócrita bajo el que hasta ayer, algunos con tal de esquivar el bulto preferían clasificarlos.

Hoy la historia ya ha abierto la causa. Aquellos que no se pongan del lado del pueblo cubano, tendrán su asiento en el día del juicio. Porque ganaremos, eso seguro. Quienes no se definan y continúen colaborando con el régimen en favor de sus mezquinos intereses, tendrán la repulsa y la enemistad de la Republica definitiva.

No habrá paz para los malvados. Arrepiéntanse de una vez y acompáñennos en este trecho final del camino o tomaremos nota. Nosotros ganaremos la libertad en las calles pues es nuestra responsabilidad. Ustedes solidarícense de una vez por todas con aquellos que hoy no tienen nada más que la razón, pero mañana tendrán voz y la soberanía de la Nación.

Porque no olvidaremos…

De Perogrullo.

Alude a algo obvio, de sentido común.

Estaba meditando sobre los actos acontecidos en Cuba y lo difícil que se me ha hecho hacerle comprender a algunos de los actores secundarios de esta historia,- el protagonista es el pueblo cubano-, y se me iluminó el coco cuando me sorprendí a mí mismo diciéndome: ahora sí cara… . Ya sabéis.

Porque hoy la comprensión sobre la situación del cubano y sus opciones de cara a solucionar su drama socio-económico clasifica como una “verdad de Perogrullo”. Y solo hay una eh, un levantamiento popular.

Se han llevado a las mazmorras castrocomunistas a muchos. Hombres, mujeres y hasta niños a los que por reclamar sus derechos básicos los han apaleado, disparado, retenido y hasta desaparecido. Son cientos y mientras a líderes como Fariñas lo han encarcelado, Diaz Canel se da un tour controlado por barrios de aquí y allá para lavar su imagen de represor e inútil.

Los de la mafia criminal del Buró político quieren hacer la jugada de lavado de cara. Es imposible para el mundo pero a ellos eso no les importa ahora. Están centrados en el protagonista para que no se lance al ruedo otra vez.

Yo creo que para cuando salgan de prisión los que se inventaron un Consejo del no sé qué para “modernizar al Estado” lo primero que harán será desmontar tal majadería norteamericana y abrazar la Plataforma Cubana por la Libertad. Es eso, o tendremos que convenir que están divorciados de la realidad que les exprime y oprime.

Juntémonos todos y no habrá opciones para una mafia de una veintena que hasta hoy bajo la coacción y la manipulación tienen retenidos en un callejón sin salida a millones de cubanos que solo necesitan exterminarlos.

Porque es una verdad de Perogrullo verdad?

Pues acércate y comulga de una vez: https://pataforma.com

Cuidadito mijito!

Ayer me invitaron a una cena unos amigos. Aunque para mí no hay mejor comida que la que se cuece con amor en el fogón familiar,- con perdón del equipo de Argiñano en Zarautz-, pensé que era un buen momento para matar dos pájaros de un tiro,- la mujer-, y allá nos fuimos.

Restaurante elegante con platos muy elaborados de raciones diminutas no serían mi único problema. El peor asunto sería tener que obedecer las reiteradas advertencias de mi consorte en estos lances : mastica despacio.

Juro que si no fuera por Álvarez Guedes estos encuentros serían una verdadera tortura. La gente allí va tomando una pequeñita porción de carne mientras la aderezan con tiempo de conversación. Me produce ansiedad tener que ir dosificando algo que es una cuestión de vida o muerte.

Porque mientras para mis compatriotas en esta España de jamones y chorizos comer es una cuestión social, para cualquier cubano que vivió bajo la égida castrista, el momento de la comida es una cuestión vital. Puro trauma.

Recuerdo a un amigo que en tiempos del instituto allá en el campo los pies se movían directamente en proporción a la cuchara conque engullía la bandeja de aluminio.

No se juega con las cosas de comer. Detrás está algo biológico, natural. Lo ves en un perro o cualquier animal del Discovery. Miro hoy a mis hermanos en Cuba sin salud, empobrecidos y sin comida y me pregunto: será que habrán perdido el instinto? Cuál es el nivel de instrumentación comunista en la conciencia ciudadana como para haberles reprimido el instinto de supervivencia?

No hay más remedio que seguir animando a quienes no tienen más salida que un levantamiento popular, que entiendan cuál es el problema de la insalubridad, la miseria económica, el desabastecimiento y los bolsillos vacíos en la Cuba de hoy. El problema es el desgobierno del PCC.

Que te quiten los sueños y la esperanza de un mañana, y bailes con el agua a la cintura puedo entenderlo. Que te quiten el plato de comida y no seas capaz de enseñar los dientes no. Eso es antinatural.

Recuperemos la naturaleza humana. A mordisquear a los hijoputas del politburo!

#LevantamientoPopular.

Raíz.

Cuando el 11 de Julio el pueblo cubano se levantó frente al desgobierno castrocomunista, algunos vieron en ello el cansancio de décadas. Otros más teóricos desde sus atalayas hiperbólicas, buscaron una conexión con la sociedad civil ausente por décadas del drama cubano verdadero. A mí en cambio me pareció escuchar una trompeta y el eco de un tiempo lejano en forma de verso se me abalanzó sin pedir permiso inundando mi ser: “Al combate corred Bayameses que la patria os contempla orgullosa”

La patria clamó, y el humo de Bayamo se escurrió por las rendijas de una cubanidad que sesenta años de manipulación comunista pretendieron taponar. Y al olor a quema el clarín despertó hasta a los moradores de Santa Ifigenia, que mostrando el costado nos hablaron de inmortalidad animando al compromiso: “No temáis una muerte gloriosa que morir por la patria es vivir”

Al decir del Maestro la muerte no existe cuando se ha cumplido la obra de la vida. Y en cualquier caso frente a la muerte en vida que una banda de criminales ha impuesto a generaciones de cubanos, están de más las trascendencias. Y la estrofa incontestable me explota en plena cara: “En cadenas vivir, es vivir en afrenta y oprobio sumidos”

No por Dios! No puede un cubano escucharte y seguir sordo al grito de tantos. Y el infortunio por la renuncia de aquel enero no importa ya. Los hijos enmendarán los errores de sus mayores. Porque es tiempo de parir la patria definitiva y no hay espacio para la dubitación. Tiemblan las hienas, porque es la hora de ajustar cuentas y desterrar la indecencia para siempre entre unos y otros. Porque se ha levantado el cimarrón y la algarabía ha cedido el espacio a los acordes de un grito expiatorio: “Del clarín escuchad el sonido, a las armas valientes corred”

A por el levantamiento definitivo!

A la raíz!

Contraoposición cubana.

Ya antes de estirar la pata el mojón en jefe le dijo a quien creyó iba a ser el nuevo sátrapa comunista de la región, que el comunismo en el siglo XXI no iba a poder sobrevivir sin el “maquillaje de las elecciones”, por supuesto “tuteladas”. Por aquel entonces Chávez se creyó Cesar. Luego intervino Dios y la historia está ahí. Y si es cierto que nos quitaron un problema de encima, nos dejaron otro: el libreto contraopositor castrista.

Desde mitad de la década del 20 del siglo pasado los opositores al totalitarismo comunista en Rusia ya eran lo suficientemente fuertes como para hacerle oposición a Stalin. Al final el muy ladino edulcoró tanto a la oposición que fue desterrando, que no llegarían a ponerse de acuerdo. Luego asesinó a Trosky y selló la jugada que le permitió estar solo en la cima de un imperio que nos alcanzaría por mí culpa, por tú culpa, por nuestra gran culpa de no haber querido ver lo que era evidente.

castro I sería su discípulo. Con 162 cabezas nucleares que metió en Cuba en secreto selló con Brezhnev su categoría de “comercial para el desarrollo de la franquicia comunista”. Y nos jodimos…

Fiel a su maestro al ver a los cubanos oponérseles, los reprimió selectivamente mientras se contaban con los dedos de la mano. En 1989 se fastidia todo. La cosa se puso caliente y viendo el Maleconazo y el concilio cubano, supo que iba a ser imposible contener con la clásica represión a tantos. Entonces recordando a su maestro, atizó el fuego de Villa Maristas para producir en masa la contra oposición.

Y se inundó de “opositores” el mercado. Unos hasta vendieron camisetas en La Habana mientras otros alcanzaban el estrellato cibernético en un país donde la internet era cosa de George Lucas.

Existe toda una menestra contra opositora que si usted sabe leer entre líneas es fácil de identificar. Los hay críticos del embargo financiero. Otros defensores de la libre empresa. Luego los que tienden puentes y buscan proveer humanitariamente. Aquellos otros que no quieren más que una modernización del comunismo. Los otros menganos pacifistas. Los que se pasan el día clamando por la “unidad” para desalentar al más pinto o los que van cambiando de casaca ideológica mientras sirven al diablo y a Dios. Y por supuesto, los infiltrados detrás de cada liderazgo.

Para mí de lo más doloroso de saber, es la existencia de los contraopositores “autónomos”. Esos vagos e ignorantes que por pura comodidad buscan falsos mesías que anuncian el día del juicio final con todo detalle. Y se cuentan por miles los incapacitados, algo horroroso si tenemos en cuenta los tiempos que corren y la necesidad de hombros para alumbrar al cubano dentro.

Lo siento. Ya no es posible seguir en el intento de conciliar a unos y otros. No hay tiempo después del 11/07. Aquellos podrán seguir su juego, los otros su hipócrita libreto patriotero de la factoría Disney.

Quienes crean en que la voluntad de un pueblo es lo único posible frente al comunismo y que esa voluntad popular debe orientarse al exterminio del régimen. Quienes consideren legítimo oponerse por cualquier medio a quienes han respondido con plomo a hombres y mujeres descalzos y desarmados. Quienes no tengan en la empresa de la libertad más interés que la felicidad y prosperidad de todos los cubanos… que avisen.

Estamos trabajando por un frente común anticomunista que pueda desde la armonización del mensaje y la colaboración entre unos y otros, conseguir incidir masivamente en el pueblo para verdaderamente lograr hacerles oposición.

Aquí os dejamos un correo electrónico: cubanamesa@outlook.es

Allí podéis enviar vuestros datos y os tendremos en cuenta e incluiremos en este frente.

Los demás sean de la naturaleza que sean pueden seguir con sus inoperantes empresas libertarias, sus campañas electorales, sus simpatizantes y sus mecenas extranjeros haciéndole contra oposición al futuro de los cubanos. Estos últimos ya han demostrado que ni son tan ajenos a su realidad ni van a esperar por nadie.

Yo honestamente solo quiero ser parte de la gran movilización del día D si es que podemos organizarla y reducir el tiempo del castrocomunismo que si no, se positivamente que más temprano que tarde el pueblo lo hará igualmente.

Porque con contraoposición o sin contraoposición ganaremos la ecuación.

Libertad ✌️🇨🇺

Candela cubano, candela!

Cuando fue imposible conservar aquel Bayamo de himnos y banderas insurrectas por estar las tropas españolas a las puertas, nuestros padres fundadores decidieron quemarlo todo. No sería fácil. Ahí estaban contenidos esfuerzos de generaciones que a fuerza de trabajo habían levantado sus proyectos y sueños de prosperidad.

Hay que tener un verdadero sentimiento patrio para tomar una antorcha y quemar tú propia casa, negocio o patrimonio en general. Y lo hicimos sin dudar, porque estaba en juego la libertad de todos. Es en nuestra historia la quema de Bayamo, uno de los actos de generosidad más sublimes que puede usted recordar. Eso si quiere comprender qué tenemos por definir lo que debería significar reconocerse como opositor en la Cuba comunista, y encontrar el camino para serlo verdaderamente de una vez por todas.

El 11/07 hemos certificado nuestro deseo de libertad. Pacíficamente el pueblo descalzo y hambreado levantó su voz por tanto desgobierno. Qué pasó? Han sido reprimidos brutal e innecesariamente en demasía por los perros castristas. Y si es cierto que ese día fue el principio del fin, rematar la hidra costará más sufrimiento personal, pero de cara al beneficio de una patria libre, será tan digno como insignificante.

Ahora toca callar y actuar. Callar todos aquellos que llevan décadas instalados en la inoperancia y la contabilidad de reprimidos en función de apetitos personales o de grupúsculos con empresas libertarias que tienen en el dolor de todos , su salida profesional y material. Actuar quienes entendemos la extinción del castrocomunismo como la única salida para la libertad, y eso sin importarnos si le gusta a quienes desde gobiernos extranjeros quieren determinar qué es lo mejor para Cuba.

Hoy hay que recordar a Bayamo y entender que el fuego puede ser regenerador ante tanta inmundicia de unos, otros y los de más allá.

Que la luz de Yara sirva a los deseos de libertad y prendamos desde Oriente a Occidente todo lo que pueda significar alimento para el sistema opresor. Quemar sus vías de supervivencia aunque nos afecte es indispensable si queremos hacerles verdadera oposición. Porque si ellos tienen armas, los palos, los martillos y las piedras también son armas. Y somos muchos más que ellos.

Candela cubano. Dale candela a lo que a mano te caiga y rompe, rómpelo todo si es que quieres libertad y entrar en la historia de la oposición al castrocomunismo. La buena, la del árbol que da fruto.

Y recuerda… quienes vengan a decirles que el embargo es lesivo para el pueblo cubano… ese es el traidor.

Fuego!

Tiempo de nacionalistas.

Una de las conclusiones a las que he llegado por mis años de vivir en democracia es que no me gustan los nacionalistas. No es por denostar a nadie, pero en sociedades supuestamente avanzadas como la europea es un concepto ideológico que da de frente con la línea de flotación del sueño de unos Estados Unidos Europeos. Algo que sería el culmen de un camino iniciado hace ya tiempo y que hoy con virtudes y defectos, contempla la sociedad más equilibrada en términos de desarrollo humano del mundo.

Ya sé que es solo una opinión. Pero es que mirando la historia europea, huir de los nacionalismos es de cajón. Que sí no, den una vuelta por los campos de concentración y verán hasta dónde puede llegar la cosa.

Ah, pero eso es Europa. Y como cantaban los Latinos “si es ensalada y enramada, que tiene que ver en esto el aguacate” Ah es que esto es distinto. Porque hablamos de Cuba. Un país donde habita la última dictadura comunista de occidente que tiene a 11 millones de cubanos secuestrados. Entonces convendrán ustedes que debemos establecer prioridades al margen de exquisiteces ideológicas.

Hoy muchos claman por una intervención en Cuba. Hay quienes lloran de verdad porque forman parte de los que buenamente ven en ello la solución a los problemas de sus hermanos. Otros igualmente piden la intervención que a veces disfrazan de “humanitaria” (cosa que no existe) pero en este caso lo hacen siguiendo las directrices de La Habana que sabe bien que esto es una memez pero que puede entretener a muchos cubanos dentro, y reactivarles el gen de la espera perpetua en la que estuvieron hasta el 11/07.

No deberíamos perder tiempo y esfuerzos en estas majaderías que ya se sabe que no van a ningún sitio. Si no saben cómo es eso de la geopolítica búsquense un manual y descúbranlo. No voy a perder tiempo en ello. Lo que sí puedo empeñarme en explicarles es qué es eso llamado autodeterminación. Un principio consagrado en la política internacional que blinda de intervencionismos las realidades de un país pero que reconoce a los pueblos como artífices de su propio destino.

No me jodan más con lo de las tropas americanas. Esas son las mismas que en 1898 no dejaron entrar a Calixto Garcia a Santiago de Cuba. No quiero que un pueblo al que le han robado su capacidad para decidir, ahora después de 62 años enmudecidos vengan unos extranjeros a seguirlos anulando. Métanse su más que probable enmienda por donde les quepa.

Cuba tiene un problema a resolver y debe solucionarse entre cubanos. La solidaridad internacional es bienvenida y todo el esfuerzo del mundo democrático por no darle respiro a la mafia castrocomunista es para agradecer. Pero hasta allí.

Los cubanos debemos confiar en nuestras fuerzas. Ya el avance del día D lo ensayamos el 11/07 y si alguien duda no será por bienintencionado. Es tiempo de mirar por Cuba y solo por Cuba desde un egoísmo que ya nos perdonarán las generaciones que estudien este momento esencialmente nacionalista.

Porque sí, diantres estoy tomando partido con mi diablillo y desoyendo al angelito que me habla de perdón y reconciliación. Dios me perdone, el Papa no tanto. Al menos todavía no estoy excomulgado pero no creo que dure mucho.

Ya lo saben. Cuba primero, Cuba primero, Cuba primero! Como diría “in english” aquel que hizo mucho por Cuba según dicen algunos. Mucho, excepto llenar a Cuba de internet gratis. Venga ya!

Coño que bien sienta ser nacionalista.

Certificado de autenticidad.

Sabiendo que la determinación de los cubanos a exterminar la tiranía castrocomunista ya arrancó para no detenerse hasta la meta de libertad y dignidad que les aguarda, aquí dejo para quienes dudaron o dudan de las intenciones del régimen o su predisposición a modificar su naturaleza genocida que algunos pretenden abordar desde la tibieza o la buena intención, unos datos irrefutables sobre la necesidad de aniquilarlos.

De todas formas se los resumo: por pedir libertad y un país donde poder vivir en paz y prosperidad la cifra a día de hoy de detenidos/ desaparecidos/ ejecutados sobrepasan los 500.

No hay opción ni descanso. La palabra de orden: extinción.

Viva Cuba libre!🇨🇺

https://docs.google.com/spreadsheets/d/1-38omFpJdDiKTSBoUOg19tv2nJxtNRS3-2HfVUUwtSw/htmlview#gid=0

El valor de la honestidad.

Es este un tiempo para mí, básicamente doloroso. Lo digo porque mirando los valores que adornan a esta sociedad pos modernista y con mis hijos a las puertas del camino, la meta se me antoja que va a hacérseles lejísima. Lo digo yo, que ahora ya con la media rueda recorrida es que comienzan a disiparse mis brumas.

De las molestias que me escuecen en este mundo laxo de hoy, hay unas más pruriginosas que otras. Una de las que me hace darme más uña es esa dichosa manía de querer ser “políticamente correctos”. Ahí se escudan unos y otros para dejar de hacer lo que hay que hacer siempre ante cualquier problema, y que ha sido mi manera de vivir desde siempre: rebelarme ante un status quo incómodo. Pero claro, para eso lo primero es ser honesto con uno mismo que es la única garantía de serlo ante los demás.

Y honestamente hablando en relación a Cuba debo decir algunas realidades. Incómodas sí, pero necesarias si se quiere remediar la cosa. No puedo evitarlo. Lo tengo comprobado después de casi 30 años de matasanos: para una buena cura, lo primero es hacer un buen diagnóstico. Y en este caso vámonos a un par de precisiones.

El PCC que son quienes desgobiernan en Cuba desde siempre, no son un partido político. Solo son una banda de degenerados que se confabularon para enriquecerse a costa del empobrecimiento del pueblo cubano. Así en la medida que en el tiempo y sus propias ineficiencias fueron menguando la capacidad de Cuba para producir riqueza, el estado miserable de la población no ha hecho más que acentuarse de manera directa y proporcional en que se ha enriquecido esta horda de hijoputas, porque nunca han estado dispuestos a repartir su parte ni aunque se trate de una cuestión de vida o muerte. Como la actual situación que se vive en Cuba. Y es que estos por la porción de poder que administra cada cual… matan.

La sociedad cubana se ha rebelado desde los mismísimos inicios. Siempre en minoría pero es algo que nos honra, porque en esos pocos ya Martí había explicado que iba contenida la dignidad humana. Y sí, es cierto que en esa continuidad hay algo de hermoso y dignificador. Pero honestamente los cubanos dentro a excepción de algunos momentos puntuales como el Maleconazo, ( que le hizo sacar el culo de su palacio ) no le hemos hecho verdadera oposición al castrismo desde tiempos del Escambray. Hoy estamos viviendo un tiempo de opositores sin oposición, dedicados fundamentalmente a la contabilidad de reprimidos que para mayor dolor, nadie conoce más allá de la linde de su barriada.

Fuera la cosa no pinta mejor. Un exilio histórico que salvo excepciones, no ha sido capaz de aprovechar la libertad de estar fuera para conspirar de manera efectiva contra el castrismo ( Posada ya no está ) y hacer un frente común ( Mas Canosa tampoco ) que con independencia de los modos en que han establecido su sostenibilidad económica, no hayan presentado un modelo “made in Cuba” de cara a incidir y definir proyectos y políticas dentro de la isla. Eso a pesar de que solo el PIB del exilio floridano es casi tanto como el del país. Pero claro si honestamente tenemos a millones de hipócritas vacacionando en Cuba y afirmando que sus motivaciones para estar donde están son económicas, van dando la espalda a un compromiso verdadero por la libertad de su patria. Y pasa lo que pasa: mucho ruido y pocas nueces.

Hay cosas buenas por supuesto. El futuro.

Porque sigo apostando primero por la extinción del comunismo castrista. Y mi apuesta no es la de quienes quieren “modernizar el Estado”, ni de quienes quieren hacer de Cuba una estrella más en la constelación americana. La mía, la de muchos dentro y fuera sigue siendo honestamente hablando que los cubanos dentro tomen el toro por los cuernos y entiendan de una vez que son ellos los únicos que pueden terminar con la pesadilla, y que para eso no hace falta más que salir a las calles de Cuba a reclamar lo que sea… lo que sea que termine de una vez con estas seis décadas de oprobiosa dictadura.

Y luego pónganse como se pongan, sepan que de aquí no me mueve ni Dios.

Hágase la luz!

Recuerdo la primera vez que leí sobre la muerte de Carlos Manuel. Por aquél entonces con una juventud por domesticar lo primero que me invadió fue un sentimiento de frustración por descubrir en nuestro antropológico sinsentido de la egolatría, uno de nuestros peores talones. Aquel que tuvo la osadía de levantarse primero y que sacrificó con generosidad sus acomodos a la causa común no se mereció morir en la manigua intentando escapar de sus captores sin siquiera pasaporte. Una vergüenza.

Es así. Lo descubriría con los años cuando en una decisión sopesada y desprovista de cualquier intención o aspiración personal me involucré en la causa de quienes nada tienen ni nada esperan. Y aunque perdí la ingenuidad propia de los iniciados nada más doblar la esquina, mi determinación se mantiene incólume a pesar de que me han zurrado a diestra y siniestra estos, aquellos, y los de más allá.

Pero lo peor es el silencio. Ya se sabe que la capacidad y la inteligencia cotizan a la baja. Es esta una pos modernidad pletórica de burros con altavoces instruidos por Alexa y Siri que van despotricando y dando sentencias inconclusas que no aguantarían un razonamiento básico, pero que estos defienden a capa y espada, excepto cuando se tropiezan con quienes desde la mesura y la reflexión los invitan a debatir o comulgar, hacen lo que siempre han hecho estos personajes: ignorar. Y con la ignorancia, -y valga la redundancia-, llega el silencio.

Ya son años de insistir humildemente a la confluencia. Cuba no puede darse el lujo de perder una oportunidad histórica en la que el mundo civilizado por un lado, y las condiciones socioeconómicas por otro producto de seis décadas de desgobierno corrupto y comunista, han llevado a los cubanos al final de un camino sin puertas ni ventanas. Quienes quieren liderazgos tendrán que liderar o como siempre digo, el tiempo pondrá a cada uno en su sitio. Solo pasa que a los cubanos de a pie se les acaba y no pueden esperar que aquellos hagan lo que desde hace 31 años están diciendo que van a hacer.

Ser opositor significa oponerse. Eso es una verdad de Perogrullo y aun así, convendremos que si el acto de oponerse no modifica la realidad a la que nos oponemos, entonces no tiene mucho sentido la cosa. Por eso después de décadas, convendría que reconociésemos nuestra incapacidad (como opositores) para cambiar las cosas, y miremos a quienes sí pueden hacerlo: esos millones de cubanos que buscan instintivamente una salida.

Pero claro, si aquellos a quienes han condicionado a una supervivencia diaria, al mirar ven a unos pidiendo pluralismo y a otros exigiendo el fin de la represión o leyes para un sector, pasará lo que pasa siempre: personas que asisten con curiosidad y falta de empatías a la escena represiva o contestataria para luego seguir su camino hacia ninguna parte.

Llegó el momento de que quienes vayan a salir a protestar no pidan por ellos, por esto o aquello siempre relacionado con su calvario opositor o sus intereses parciales. Eso al pueblo cubano no le va a interesar. No es por maldad o falta de capacidad para hacer el bien, sencillamente porque tienen urgencias mayores.

Quieren sacar un cartel? Escriban: Tenemos hambre! Queremos leche para nuestros hijos! Queremos salarios dignos! Queremos tiendas con género!

Cuando los “opositores” en Cuba entiendan que si han elegido el camino del sacrificio, este contempla renunciar a tus problemas para asumir el de los demás,- algo básico-, y se lancen a las calles de Cuba pidiendo lo que a todos afecta, entonces comenzará la catálisis.

Tomen nota. Da igual si luego hacen como han hecho hasta ahora y me siguen ignorando o silenciando. Yo trabajo para vosotros aunque ustedes no lo entiendan. No es un problema que puedan controlar o modificar. Es parte de mi sacrificio, algo que hago en nombre de quienes no pueden decirles estas cosas. Nada cambiará ni mermará mi compromiso hasta verlos libres… a ellos y a ustedes también.

Dejen de hacer el tonto. La luz se ha hecho para iluminar y pretender ocultar a quienes podemos llevar luz, quienes están atrapados entre tantas tinieblas no es que sea de necios, es de mala gente.

Martí no debió de morir ay de morir…