Ay Colón que Cagazón!

En estos tiempos de reorganización social y a la vista de un “globalismo friendly” proa al acantilado, vale la pena recordar dónde estamos y advirtiendo errores pasados, sepamos reorientar estas cosas del comer y del vivir. Dónde estamos, de dónde venimos… veamos.

El comunismo con la mafia criminal de La Habana a la cabeza en nuestra región, ha exportado con cierto éxito la nauseabunda franquicia ideológica bajo una especie de narcocomunismo con pinceladas de animalismo y otras excrecencias afines, pero todo en el fondo sustentado bajo los simbólicos icónicos de la hoz y el martillo. Están martillando valga la redundancia, en un franco empeño de hundir las aspiraciones de Latinoamérica por salir del estercolero donde la historia de injerencias desde la Internacional Comunista que a principios de la década del 20 del siglo pasado se propuso situarnos bajo su égida, por pura y simple maldad.

El imperialismo sovietico se terminó, pero no por ello ha dejado de estar y hacer el espíritu errante de Lenin, que hoy ni siquiera los de Bill Murray, han logrado exterminarlo o al menos atrapar al dichoso ectoplasma.

En México por ejemplo se ha montado un grupo y solo para ilustrar el nivel del corum, uno de ellos ha desmontado la estatua del Almirante. Aquello fue un alarde, una especie de rebuzno gubernamental del inepto Obrador que lanzó coces a diestra y siniestra para buscar una popularidad que solo compran yonkis con el cerebro frito de cocaina, y los interesados en seguir chupando a su alrededor.

Por todos lados el lobby financiero internacional inclinado a la izquierda promueve solo con fines puramente económicos, a quienes estén disponible para abanderar la alineación izquierdosa.

Y como aquí de que los hay los hay, siempre aparecen en foros como el de Puebla quienes incapaces de generar felicidad y bienestar por sí mismos, necesitan que los apuntalen con la salchicha de tofu. Porque efectivamente, el mandamás está trabajando a hurtadillas desde el imperio naciente al sur del hijo de Putina… otro que bien baila y masacra, a quien debemos agradecerle que su homo sovieticus haya acelerado la aniquilación del homo œconomicus.

La bazofia comunista la ha comprado casi toda la herencia hispana. Los herederos de Drake sin embargo ni uno solo. En Barbados se atrevieron, y mira como terminó. Esa es la referencia democrática y de buen vivir de la región . Ahí están Bahamas, las Virgenes y compañía viviendo y dejando vivir, mientras aquellas ex colonias nuestras todavía están necesitando tiempo para ordenar su cabeza atolondrada e incapaz de saber lo que realmente les conviene, aunque algunas de estas republicas tengan más tiempo recorrido que todas las Antillas juntas en términos de autogestión pública.

Vamos que vista la cosa, juro que he fantaseado con la idea de imaginar a Colón siendo súbdito británico…nos habría ahorrado muchos disgustos y hoy, seguramente estaría aún inamovible en su glorieta.

Nada, a lo hecho pecho pues hoy lo que cuenta es ganarles el relato. Sigamos el peregrinar hacia ese mundo libre de sabandijas comunistas o al menos y por lo que a mí respecta, en ese lugar común donde existimos y que algunos reconocemos como iberosfera.

Y ya sabéis… hala Madrid!

Minorías…

No sé si sabe usted amigo lector que en España ha habido una revolución abortada. Si señores, señoras y señeres o vaya usted a saber cuál es la nomenclatura que están utilizando en esta cruzada LGTBIQ….. en la que estamos por culpa de un polizón, que según dicen algunas malas lenguas se nos ha colado en la casa de todos.

Pero no voy a desviar la atención con esas cosas del querer. Ya saben ustedes como dice el refrán… haga usted de su culo un aro e insértelo donde mejor le guste. O algo así. El asunto no es ese, el asunto aquí es una cuestión numérica.

Porque con todo lo que ya teníamos es decir una deuda sobre PIB galopante, una clase productiva arrinconada entre impuestos y regulaciones laborales, y un dinero prestado desde Europa nos llegó Putin y la ha liado. Entonces los últimos de la cadena reventaron,_ como siempre _, y nos despertamos hace unos días con una huelga de transportistas.

Los socio-comunistas del gobierno les dijeron de todo. Claro estos sabían que la plataforma representaba sólo al 15% del sector, y arremetieron amparados en la desvergonzada apropiación de los medios, la infame anuencia de los sindicatos, y la resistencia de los sectores productivos que no querían agregar más desgracias a nuestra frágil situación.

Entonces aquellos minoritarios comenzaron a tener adhesiones inesperadas. Muchos otros del sector, pescadores, hasta algún que otro medio y políticos sensibles a la situación se sumaron. La cosa tomó tintes oscuros cuando las fábricas, supermercados y to tirimbundache comenzaron a sentir los efectos del desabastecimiento. Además ya teníamos a agricultores, ganaderos, sanitarios y muchos otros en las calles de esta España nuestra, habitualmente embobecida entre el “sálvame y el gran hermano” en pie de guerra contra un gobierno que lo único que ha hecho, es crear ministerios y tirar con “pólvora del Rey”.

Y la minoría se hizo mayoritaria. Y comenzaron a recular. Que si son bonitos ciudadanos afectados, que si patatín que si patatán. Y entonces se sacaron un joker de debajo de la manga para entretener, y de nuevo con la infame colaboración de los mayoritarios, los volvieron a dejar en minoría.

La revolución quedó a las puertas. El gobierno de Sánchez estuvo por unas horas en el “pico de la piragua”. Pero para mí lo importante es que le han enseñado a los ciudadanos el valor del compromiso y el activismo frente a gobernantes ineptos o realidades asfixiantes. No importa si eres el patito feo. Aquí lo importante es que tengas el convencimiento de que cualquiera puede siendo el último de la fila, llegar a convertirse en cisne o como poco, revolucionar a un irritante gallinero.

No me preocupa mucho. En democracia el poder es alternado gracias a los ciudadanos que cada 4 años vamos más o menos mejorando el marco de convivencia. O eso quiero pensar pues soy parte de esa minoría silenciosa, que aspira a dejar una huella gracias a la sumatoria de otras muchas buenas gentes que viven, sueñan y respiran a pesar de tanta majadería conceptual.

Lo sé por partida doble. Soy igualmente invisible en las cosas de Cuba donde otros gracias a la infamia, la complacencia y el engaño siguen acaparando la atención mientras millones de almas esperan un milagro o una invasión. Y a quienes les aseguro que tengan fe pues a veces la sardina… se come al tiburón.

Y guamban!

Bendita Putina!

No vaya usted a juzgarme tan ligeramente amigo lector. Concordando como probablemente concordamos en eso de que Putin es un execrable hijo de su madre, igualmente aceptará usted la máxima democrática de que hasta el más aborrecible hijo de vecino tiene derecho a la defensa. Y yo en este caso y solo para ilustrar haré de abogado del diablo,_ nunca mejor dicho_, y asumiré más que una justificación, una fundamentación de porqué hoy debemos decirle a quien cargó en su vientre a este ser: bendita seas! Y es que hay que ver que clase de hijo de… putina es este personaje.

Hasta la invasión a Ucrania en Europa en general y en España en particular, los días se sucedían más o menos con su pasmosa monotonía.

La política en lo que iba de año no ha estado exenta de sobresaltos aquí o allá, pero bajo la égida del multilateralismo que nos hemos inventado para blanquear a China mientras miramos para otro lado,_nunca hacia Cuba por supuesto_, ante la situación de las libertades y derechos de los ciudadanos chinos, podríamos decir que todo estaba “under control”.

En España la cosa tiene tela. Un PP que ha enderezado al albatros con tal de que no les acusen de extremistas mientras el PSOE sigue en manos del “doctor fraude” quien a nadie interesa, pues está compinchado con la bazofia española que siempre florece cuando se asume como se asume aquí una españolidad o una cristiandad con la boca pequeña. Todo para no enfurecer por ejemplo a marujas enmorecidas de tanta tensión sexual no resuelta, a quienes les parece bien abrazar la bandera de un pacifismo fatuo mientras son capaces de esgrimir a sus hijos cual arietes frente a exmaridos a quienes les hacen sangrar hasta la extenuación si fuese necesario.

Pero las incongruencias no son patrimonio de la clase política solamente. Nosotros mismos también somos un auténtico autorretrato de la mojigatería conceptual. Con maryflowers empeñados en la guerra de los gladiolos o defensores del animalismo comprando comida groumet a sus gatos, mientras África languidece de un hambre crónica. Qué decir de estos, estas y estes siempre estupendos ante las realidades dolorosas de este mundo, pero enervandose en cuanto se lo ordenan sus afines o las “fake news”.

Así transcurrían los días en esta virtualidad real más o menos democrática. Pero llegó Putin al baile y nos ha devuelto a una realidad que muchos en este posmodernismo asfixiante habían olvidado, y que es una regla básica de vida: siempre habrá un abusón dispuesto a comerte la merienda… o quitarte la novia.

Y los del Potomac chirriando por su retirada de Afganistán no saben cómo disculparse. No solo ellos, europeos, y hasta los hijos de la Gran Bretaña se han alineado a la rectificación.

La OTAN se refuerza con presupuestos más acordes a su necesaria presencia mundial mientras Alemania se rearma y asume su papel de locomotora de verdad. Los Bálticos hasta se fueron allí a donde están cayendo las bombas a dar su apoyo mientras Suecia y Finlandia están repensando su utilidad en términos de neutralidad. En nuestra tierra un gobierno resquebrajado y acomplejado al menos ha comprometido el PIB para defensa y hasta se ha desentendido de los terroristas del Polisario.

Y todo porqué? Pues porque allí están los Ucranianos recordándonos que a pesar de todo y tanto, la épica no ha muerto. Lo demuestran las calles de Kiev y de tantas ciudades ucranianas donde en desventaja, hay un pueblo determinado a no permitir que les sometan. Y qué decir de las brigadas internacionales de europeos, norteamericanos y hasta suramericanos que están peleando por algo más que una cuestión fronteriza: pelean por salvarnos a todos de este apocalíptico tiempo políticamente correcto que ya no daba para más.

Ha sido necesario que este sátrapa invadiese a un pueblo y se derramase sangre europea para movilizar a un mundo acomplejado de burócratas y aprovechados. Por ello digamos, bendita Putina!

Y lo mejor de todo miren a España. Nuestro país hasta ayer dominado por la contemplación y la apatía, hoy gracias al efecto sobre los combustibles por esta situación está vibrante y peleón frente a las veleidades y la inoperancia esperpéntica de un gobierno, que es un icono de la posmodernidad. Bendita Putina!

Y es que hoy no habrá quien dude que de esta experiencia saldremos mejores ciudadanos. Mejores europeos. Mejores españoles.

Putin… la madre que te parió!

La peor parte.

Un cubano de dentro ha dado pie a este post. Pasa que en mis urgencias por allanar el camino a la libertad les mostré mi malestar por tanta sensibilidad en nuestros compatriotas hacia cualquier cosa que esté en “el bombo”, y sin embargo frente a los pronunciamientos acerca de la necesidad de pasar a un tiempo de resistencia y boicot al sistema, el silencio y/o la indiferencia es la respuesta. Estoy seguro de que si me pusiera a hurgar en las redes sobre publicaciones de mis paisanos, encontraría alguno que otro disponible para ir a pelear a Ucrania.

Pero para contextualizar el asunto voy a reproducir exactamente sus palabras: “… la peor parte la lucha por la libertad de Cuba, la sufrimos los que estamos dentro del patio, que a pesar de los injustos encarcelamientos, amenazas, golpeaduras y sin recursos seguimos el camino, no critico a los que apollen la lucha desde el exterior, pero la peor parte la sufrimos los de dentro, se debe de tener un poco más de cordura y consideración con la oposición interna”.

No seré yo, quien lo único que hice en Cuba fue oponerme al sistema de manera personal desde antes de mi mayoría de edad, y asumir una posición coherente de desconocimiento y no colaboración con nada que viniese de sus estructuras, la razón de la respuesta a ese compatriota y a muchos otros que igualmente piensan así. Eso sí, aprovecharé esta reflexión para seguir buscando la necesaria comunión entre todos pero sin faltar a la verdad y la justicia, porque es lo honesto y necesario además.

He tenido el privilegio de haber conocido a unos cuantos cubanos exiliados en estos años. Recuerdo aquel de la pequeña Habana sobreviviente de la invasión y a los contenedores donde les encerraron para trasladarlos a La Habana totalmente trastornado, y encima teniendo que vivir el dolor de ver a Cuba secuestrada, él exiliado y dependiente de la seguridad social americana, asistiendo al devenir de un día tras otro sabiendo que no es “ni de aquí ni de allá”. Han habido muchos que a lo largo de estos años dejaron de prosperar, cuidar sus familias, arriesgar su patrimonio o su vida e incluso la de los suyos en esta contienda. Y por supuesto los muertos. Infiltraciones en Cuba, misiones en terceros países y todos dando lo mejor de ellos es decir ellos mismos, simple y generosamente por la libertad de los de allá.

Querido hermano y compatriota. En esto de “la peor parte” honestamente y pensando en los años que tuve que sufrir el castrocomunismo y recordando a tantos otros que en peores circunstancias lo han padecido igualmente, para luego haber tenido que seguir la expiación en tierra extranjera donde entre el desarraigo, la añoranza y la impotencia vamos llevando los días sin olvidar, sin renunciar, no sé yo la verdad quiénes llevan la peor parte. Si esto hubiese sido escrito desde los conceptos y aptitudes que pululan por ahí, habría afirmado que la peor parte la hemos llevado los que hemos sufrido a ambos lados del charco.

Pero no! Mis únicas intenciones siempre irán a buscar el punto de encuentro. La comunión necesaria entre los cubanos de dentro y fuera hacia un esfuerzo por liberar la patria cautiva por una banda genocida y criminal.

Por eso os digo: la peor parte la llevamos los cubanos todos. Al menos todos los que sufren, añoran, sueñan y trabajan por la libertad desde la generosidad y el desprendimiento hacia sus hermanos.

Dejémonos de sopesar el dolor y centrémonos en juntar el esfuerzo para llevar a todos los cubanos el convencimiento y la necesidad de un tiempo nuevo de oposición desde la resistencia ciudadana, y el boicot a las infraestructuras del régimen si queremos apurar el camino.

Eso si queremos que la peor parte la lleve esa banda criminal.

Libertad!

Cuando la indecencia se desparrama.

El caos está definido matemáticamente como un comportamiento aparentemente errático e impredecible de algunos sistemas dinámicos deterministas con gran sensibilidad a las condiciones iniciales. Y efectivamente, esto es uno de los conceptos que aplican para definir la situación cubana: caótica.

Pues en Cuba lo errático es solo apariencia, al final aparece el patrón relacionado a su condición inicial, esa que traían los degenerados de Biran para empobrecer a Cuba. Y algo más pues aquellos genocidas igualmente decidieron dividir, desinformar y coaccionar a los cubanos durante generaciones, con el único propósito de enriquecerse y mantener el sistema del que dependen millones, aunque esa dependencia sea miserable. Y es que mis compatriotas están en cadenas y oprobios sumidos.

Hablemos de algunas estampas castristas. Los billetes a Nicaragua para emigrar se están vendiendo como excursiones al volcán en un intento por descompresionar la sociedad atrapada. Hay varias categorías de viajeros. Los de clase turista pagan poco más de 3000 dólares. Los VIP alrededor de 6000. El viaje está aderezado con riesgos de picaduras de serpientes, paseos a caballo y toda suerte de riesgos pero todo vale con tal de escapar.

Pero claro en un país con una economía miserable todo vale, y todo es una oportunidad. Las bolsas desechables que normalmente están en los centros comerciales son desviadas desde las tiendas al mercado negro. Si señores no es ciencia ficción. En la Cuba castrista el paquete de 1000 bolsas se vende a la primera mano en unos 1300 CUP. En la calle? A 5.00 CUP cada unidad lo que representa un rendimiento del 300%.

Los indecentes salen como hongos dentro y fuera. Y si no que se lo digan al cubano americano Hector Cancio, un parásito al servicio de sí mismo y del régimen castrista que vende el filete de ternera a 46,71 solo 2 kgs en Katapulk., el mismo filete que encuentras en Sedano por unos 25 dólares.

Y mientras tanto, millones de cubanos miran al cielo como si del cielo fuesen a llover soluciones. Soluciones que rebajen el dólar en el mercado negro que está a 100 CUP mientras un pan con croqueta y queso cuesta 1 dólar al cambio oficial. Este desbarajuste ocurre en un país donde la clase médica gana alrededor de 7000 CUP y un policía puede llegar a 12000 CUP. Y el pobre peso con la cara de Marti en su anverso sirve aún? Por supuesto. El valor del apóstol ha quedado para acceder a la “bola” de pan normado. Todo un símbolo si nos retraemos a la aspiración de quien murió por una Cuba con todos y para el bien de todos.

El régimen seguirá intentando cada día alargar su final ineludible. Las cosas para el pueblo al margen de remesas y puestos de relevancia seguirán igual, al menos hasta el momento en que descubran que no vale la pena vivir así pues son como muertos vivientes en una apocalipsis zombi. Eso hasta un día.

Y ese día será cuando mirando a sus hijos, entiendan que el caos no es bueno y que un salto de fe por la libertad puede alterar su rumbo actual hacia la nada absoluta.

Porque París bien vale una misa… y la libertad también.

No a la violencia, sí a la resistencia!

Hemos llegado al punto de no retorno. Definir lo que debe ser el sentido de oponerse al régimen genocida del PCC y a su banda criminal se hace vital en estos tiempos de inforragia y meta verso. De ahí que lo etiqueto para las nuevas generaciones enredadas entre el Twitter, el Instagram, y compañía : #ResistenciaPacifica

Es imposible que con una regresión del desgobierno castrocomunista a los peores años en términos de represión, quede en Cuba o entre esos que se autotitulan “la voz del exilio” alguien que esté pensando en alguna vía de actualización o reconversión de quienes están desatados en eso de reprimir y exprimir a los cubanos.

Como si no bastasen los históricos mecanismos de control y represión, ante la nueva realidad de interconexión que tienen algunos y que la utilizan como válvula de escape, han traído la censura judicializada para asegurarse de que quienes accedan a la internet solo miren en revolico. Ahora traen, a la vez que arrecian de manera descarada las retenciones domiciliarias selectivas, la penalización de quienes utilicen donaciones o ayudas familiares en eso de disentir o pedir un marco de convivencia humano en derechos y libertades.

Están condenando a una generación imberbe que debería estar en las instituciones formativas pero a la que una vida sin opciones les han obligado a protestar por su propia decencia y autogestión. Penas de prisión para muchachos por pedir derechos consagrados en el mundo, pero que en Cuba se consideran delito. Claro, el comunismo genocida es una ideología deshumanizante, y no van a ser unos humanos cubanos quienes lo vengan a humanizar.

Entonces? Pregunto a quienes sostienen la filosofía de la no violencia como una horma en la que están por opción autolimitados para no tener que sufrir más acoso. O a aquellos otros que igualmente la reclaman al amparo de figuras como Gandhi, ignorando que su causa era diferente en forma, fondo y tiempo o a Lutter King, que vivió un tiempo democrático mejorable mientras en Cuba democracia es una palabra exiliada, y donde no se pueden siquiera soñar sueños de dignidad, pues es delito.

Basta ya! Junto a la denuncia de sus horrores ya es tiempo de hacerles también resistencia. De este círculo de represión-denuncia eterno ya en el tiempo,_y que no va a cambiar nada_, habremos de salirnos. El puro pacifismo no resultará más que en nuevas cuotas de represión, encierros, exilio y sufrimiento para la familia cubana.

Definir el camino de oposición en función de la realidad en la Cuba grotescamente secuestrada, es un deber de quienes pretenden ser considerados opositores. Si el acto de oponerse significa incidir en lo que es blanco de nuestra oposición, entiendo que nadie cuestione el hecho de que oposición lo que se dice oposición, estamos haciéndoles muy poca últimamente.

Asumir una filosofía de resistencia pacífica es imponderable hoy. Soy cristiano y no voy a ser incoherente pero El Señor nos dijo “poned no 7 sino 77 veces la mejilla”. Que me perdone Dios pero en Cuba ya es tiempo de Macabeos, pues llevamos 63 años de golpes y vejaciones sobre generaciones y millones de mejillas cubanas.

Cubano di no al uso de la violencia, mientras pinchas la rueda de sus coches patrulla o le rompes un cristal. Opositores digan alto y fuerte no a la vía violenta, mientras no permitan que en ninguna localidad cubana se lleve a un opositor a la jefatura de policía sin que inmediatamente se congreguen frente a esta sus hermanos reclamando su excarcelación enfáticamente.

Jóvenes no salgan a la calle sin identificar qué industria, campo o infraestructura castrista que solo está al servicio del régimen genocida que te utiliza igualmente a ti para su propia e indecente supervivencia, está disponible para ser inutilizada o quemada.

Pueblo cubano al igual que en Fuenteovejuna se confabularon y mataron al Comendador, confabulemonos para dejar nuestra inconformidad y deseos de libertad en cada baño público, en cada parque, y en cada lugar de la geografía nacional.

Exiliados míos coordinemos nuestras acciones y esfuerzos por despertar a quienes tienen en su mano, tienen la solución a todos los problemas. Acerquémonos porque allí están masacrando a cubanos y es una indecencia no honrar tanta sangre, dolor y llanto de esos millones de compatriotas que hoy a pesar de una historia digna de oposición, continúan en cadenas y oprobio sumidos.

Y que viva el pacifismo resistente! 🇨🇺

Una Suiza por favor!

Una de las recurrencias al intentar definir el concepto paradisíaco en términos geográficos por parte de muchísimos habitantes de este mundo, es mencionar ese lugar transalpino de picos nevados, valles de hierba verde y bancos… muchos bancos.

Efectivamente, hablamos de Suiza. Ese país que está lleno de vacas lecheras, dinero de muchas partes y suizos. Para precisar un poco más de 8,6 millones, parapetados detrás de 26 cantones de donde no los saca ni Dios. Y es que cualquier persona o grupo cuando quieren presumir de pueblo, paisaje o modo de vida te lo resumen así: esto es la Suiza de…

Recuerdo mi sorpresa cuando tuve que asistirlos durante años en sus vacaciones en Mallorca, por aquellas implacables garrapatas que pululan sus campos de ensueño. Y sonreía muchas veces al preguntarles: pero esto es así por todas partes? Ellos asentían y a mí me reconfortaba un poco el hecho de descubrir sus lunares, que me demostraban ese axioma universal: no hay negro guapo, ni tamarindo dulce.

Cuba era la Suiza de America. Al menos así pensaban quienes nos miraban con admiración y soñaban con cantar, hacer negocios o simplemente bañarse en nuestras paradisíacas playas que opacaban cualquier oportunidad para aquellas que vemos hoy florecer como destino turístico en Las Antillas. Llegó la peste y todo se fue a volina. Hoy no somos ni la sombra de aquello y hasta los haitianos nos superan en calidad de vida porque con mayor o menor instrucción, tienen voz para quejarse y derecho a soñar aunque sea, con un mejor Haití.

Ya sé que no encontraré muchas personas que recuerden aquello. De aquellos abuelos ya quedan menos y cada vez entre el Alzheimer y los dolores de una vida, pocos están disponibles para seguir motivándonos. Son 63 años de secuestros, desilusiones y desuniones que hacen que la mafia criminal y genocida del PCC, nos aventaje por puro cansancio.

Afortunadamente muchos también hemos recibido el legado del sueño de recuperar nuestra Suiza antillana, y ni nos amedrentan los retos implícitos por recuperar la armonía cívica que permita despertar la conciencia popular, ni se nos olvida el compromiso asumido con nuestros ancestros de revivir el sueño de quienes tanta sangre, sudor y lágrimas han vertido a través de los tiempos.

Llegará ese día y lo sé. Al menos moriré en el intento. Porque sé que por muchas vacas lecheras, prados verdes de postal o bancos repletos de dinero, los suizos no tienen ni el sol ni el mar que nos arropa y baña desde mucho antes de la llegada de aquel que sabiendo dónde estaba Suiza, al ver nuestra tierra la catalogó como la más hermosa.

Ese día escucharemos si prestamos atención y dominamos las lenguas que viven en esa confederación helvética, a muchos de esos suizos decirles a sus amigos de vuelta de conocernos, y bajito para no despertar recelos entre aquellos convecinos convencidos de tener tan paradisiaca ventura: “nosotros somos la Cuba europea”.

Amén!

De cigüeñas y un alta de línea.

Definitivamente estamos en un tiempo loco. Enero se resiste a avanzar con su característico frío castellano que obliga a manta y estufa. Pero aunque esté bajo noches “undergroung” en esto de la escala Celsius, hay mañanas como hoy en que no sabía dónde meter el abrigo que engañosamente me vendió esta mañana Doña Meteorología.

Lo bueno de la ortodoxia (no hablo de la ortodoncia que es otro cantar), es que ya sabes de qué va y por dónde viene. Por eso me disgusta tanto este Santo Padre montonero. En contraposición tiene ahí usted a eslavos bañándose en gélidas aguas pues cuando toca, toca; y eso no lo cambia ni Dios.

Dice el refrán que por “San Blas las cigüeñas verás”, y sin embargo, la nuestra ya no es el primer ciclo que se nos aparece sacudiendo el polvo del Sahara a mitad de enero aposentandose en su nido para disgusto del mencionado santo, y de todos los otorrinolaringólogos que todavía recuerdan que este buen señor es su patrón y como tal lo veneren.

Además hoy he tenido que hacer una llamada a la compañía telefónica porque me han estado cobrando de más. Me ha salido la musiquita con su melodía desestresante incapaz de desestresarme pues a los 30 minutos he estallado en medio de una tienda. Alguien que por mi lado pasaba me dijo: buen hombre dígale usted que el motivo es un “alta de línea” y verá que no lo demoran. Dicho y hecho lo cual dio como resultado que nada más transcurridos 2 minutos ya me atendían con voz melódica. La frustración de no conseguir una venta, no fue óbice para que la chica no perdiera la amabilidad y encontrase remedio para mi problema. Me despedí amable lamentando en mi interior haber tenido que engañarle, pero así estamos.

Entonces he caído en que vivimos en este tiempo atolondrado entre metainformacion, inforrea, interconexión pero sobre todas las cosas… laxitud.

Hoy todo es una cosa y la contraria. El bien y el mal han cedido su protagonismo a la ambigüedad como consigna, concepto, y manera de desenvolverse pues da igual si es en el terreno de la política, la religión o las relaciones interpersonales propiamente dichas con todas sus subdivisiones: todo es según el color del cristal conque se mira. Algo que ya sabemos por Willy, lo había dicho Campoamor.

Imagino que por esa misma regla hay tantos de mis paisanos exiliados y tantos otros dentro de Cuba oponiéndose al castrocomunismo sin oponerse, mientras la mafia criminal y genocida del PCC para estar a juego dice igualmente que son una cosa hoy y otra mañana pues nadie quiere estar “fuera de onda”.

Por eso he engañado a la máquina de Telefónica. No voy yo a ser el único comemierda que no eche una mentirijilla de vez en cuando. Eso sí, pido la intersección de San Blas para mi absolución a quien he prometido el próximo año darle una patada en el culo a la cigüeña si se aparece antes del 03 de febrero.

Y mientras, seguiré buscando la ortodoxia opositora entre tantos cubanos cagalitrosos que me tientan a babor y a estribor de este barco llamado Libertad.

Como diría Juan Quinquin… ay que ver compay!

Vacunas, virus y dolores personales.

Hace ya casi 2 años y a raíz del comienzo de esta maldita pandemia escribí sobre ello desde una perspectiva global del asunto ( https://platplp.blogspot.com/2020/03/mi-reino-por-un-catarro.html )

Hoy y a pesar de que me reafirmo en ello, escribiré desde una posición más personal pues el coronavirus ha llamado a la puerta de amigos a quienes entre médicos y la misericordia divina se les está asistiendo. Mis angustias después de todo este tiempo de pruebas y resistencia de mi raíz galenica? Que la edad no les acompaña… ni las vacunas tampoco.

Los cubanos fuimos ejemplo en esto de vacunarnos. Romay lo inmortalizó vacunando a su familia y a él mismo. Y aunque el comunismo dictaba las vacunas por decreto como todo lo demás, aquí no tengo nada que objetarles como tampoco halagarles pues eran cosas de “lógica sanitaria”. Hay que decir que detrás de una vacuna, hay una historia de éxito y esfuerzo científico conseguido no solo para los humanos sino para todos los reinos pues lo mismo se benefician los hombres, los marsupiales que los tomates transgénicos.

Las abrumadoras cifras de muertos parecen diluirse en la memoria colectiva. Hoy España con un 90% de su población vacunada es ejemplo de colectivismo. Aquí a diferencia de EEUU por comparar dentro de la OCEDE, hay algunos que otros descerebrados también, solo que son minoría. Y aunque tenemos en la presidencia al “doctor fraude” que ha preferido mirar para otro lado y dejarle el marrón a los presidentes autonómicos, no se le ha ocurrido decirnos que probemos con desinfectante intravenoso… por ejemplo.

La idiotez es el signo de estos tiempos y no solo entre las sociedades, sino entre sus referentes. A quienes nos atrevemos a decir estas cosas nos marginan o acusan de extremistas, pues es políticamente incorrecto, como lo es hacer chistes de maricas o reírse de los payasos si son enanos. Hoy hay una “inforrea mediática” segmentada por robots que en función de tus preferencias, te proveen de información parcializada según tus gustos e inclinaciones, para que vivas feliz en tú Matrix, mientras el mundo va cómo va. Hoy somos víctimas consumiéndonos a voluntad en la pira del sacrificio, para beneficio de los poderes financieros y políticos que te han regalado a SIRI para hacerte sentir el rey del mambo, sin darnos cuenta de que somos como burros con altavoces viviendo bajo una ley constitucional de limitación de decibelios.

De ahí que tengamos a millones de ciudadanos primermundistas resueltos a no vacunarse, ajenos a que esa realidad ya la tiene África y otros muchos lugares donde la esperanza de vida es la que es entre otras razones, por la ausencia de un sistema que garantice un programa nacional de vacunación. Ellos acá desde sus atalayas de vidas octogenarias gracias a los filetes y una vida asegurada por las vacunas que comienzan a recibir nada más nacer, proclaman querer ser como los negros africanos… pero sin renunciar a dejar este mundo tan temprano como a los 50 años. Algo que tienen relativamente garantizado entre otras cosas, por la predisposición de sus convecinos e hijos a vacunarse.

Dice El Eclesiastés 38. 8-12 “Querido jovencito,
cuando estés enfermo, ruégale a Dios que te dé la salud. No peques ni de pensamiento, sino apártate de la maldad. Preséntale a Dios ofrendas
de acuerdo con tus posibilidades, pero no rechaces al médico; al contrario, déjalo actuar,
pues también a él lo necesitas”

Sin más interés que remover y re orientar a conciencias adormiladas entre la manipulación, y la autocensura. Como parte de este ejército de brujos que desde el inicio de los tiempos hemos sido llamados para los momentos difíciles y a quienes habéis confiado hasta la llegada de la 5G vuestros miedos y dolencias miles os digo amorosamente: dejen de dar por culo y vacúnense de una dichosa vez joder!

Hala, ya estáis recetados.

Cuando se quiere de veras…

Estoy de resaca navideña. La verdad que con mis ocupaciones profesionales y esta pandemia que se le resiste a la OMS cómo resiste una garrapata a desprenderse del culo de una vaca, no he tenido mucho tiempo para el asueto. Es lo que hay, dicen por estas tierras castellanas, dando a entender que poco puede hacerse frente a las circunstancias. Sabes lo que te quiero decir?

En Cuba la navidad más allá de quienes asumen la misma como una auténtica buena nueva dado el mensaje de esperanza que esta nos trae, poco ha habido en términos de celebración. Han estado dictándose sentencias de un sistema de injusticia que censura a los seres humanos que allí habitan, a reclamar su derecho a serlos en su más universal acepción. 20 años de privación de libertad a niños, padres, jóvenes por el hecho de reclamarles a sus gobernantes una vida mejor. Han sido silenciados a golpes, balazos y celdas de castigo sin que ningún defensor salga a defender lo indefendible. Y es que el derecho a ser humano no necesita defensa si se entiende que son derechos obligados por parte de los sistemas y gobiernos.

Pero allí ni hay sistema pues el castro comunismo es una especie de propuesta incompleta que va a marchas forzadas desarrollándose en función de las circunstancias. Como tampoco hay gobierno pues la mafia criminal y genocida que está en el poder, esta desgobernando a los cubanos desde 1959.

Hoy el balance negativo de la influencia en el pueblo cubano por parte de la sociedad civil es consecuencia de muchos errores conceptuales y programáticos internos, pero también resultado de un régimen que los tiene incomunicados, cercados e impregnados de polillas. Y así es difícil, muy difícil asumir el papel catalizador, máxime cuando muchos de ellos tienen un píe en Cuba y otro “buscando visa para un sueño” como diría aquel grande antillano que pidió que lloviera café en el campo.

No he podido dar mensajes de felicitaciones a nadie. Qué voy a hacer si no tengo cara para plantarme frente a ellos e invocar nada que no sea que se levanten frente a su verdugo, y eso no es “navidable”. Lo siento pero siempre he sido políticamente incorrecto frente a mis paisanos, y como sé que algunos están empeñados en festejar y mostrar cosas que de cara a mis amigos del batey de Santa Marta clasifican de indecencias., prefiero perderme de los espacios sociales por estas fechas.

Dice el refrán que quien bien te quiere te hará llorar. No quiero agregar dolor o desánimo a mis hermanos en Cuba así que no lo tomen mal. Esto es lo que es. Una llamada a la esperanza.

Porque cuando se quiere de veras hay que decirlo. Ya no hay nada más que esperar, ni nada más que inventar. El levantamiento popular es lo único que nos salvará, y aquellos que se consideren opositores o comienzan a oponerse de verdad dando un paso de fe hacia la comunión y la colaboración entre unos y otros en un esfuerzo compartido por desperezar a Liborio, -algo obvio por estos días-, o cambien de casaca y afíliense al PCC que la vida es corta y no hay nada más torpe que desaprovechar este tiempo en la tierra.

A quienes apliquen, las solicitudes diríjanlas al compañero de la zona del CDR.

El resto? A trabajar….✌️🇨🇺

Plataforma Cubana por la Libertad. http://www.pataforma.com