Contraoposición cubana.

Ya antes de estirar la pata el mojón en jefe le dijo a quien creyó iba a ser el nuevo sátrapa comunista de la región, que el comunismo en el siglo XXI no iba a poder sobrevivir sin el “maquillaje de las elecciones”, por supuesto “tuteladas”. Por aquel entonces Chávez se creyó Cesar. Luego intervinoSigue leyendo “Contraoposición cubana.”

Candela cubano, candela!

Cuando fue imposible conservar aquel Bayamo de himnos y banderas insurrectas por estar las tropas españolas a las puertas, nuestros padres fundadores decidieron quemarlo todo. No sería fácil. Ahí estaban contenidos esfuerzos de generaciones que a fuerza de trabajo habían levantado sus proyectos y sueños de prosperidad. Hay que tener un verdadero sentimiento patrio paraSigue leyendo “Candela cubano, candela!”

Tiempo de nacionalistas.

Una de las conclusiones a las que he llegado por mis años de vivir en democracia es que no me gustan los nacionalistas. No es por denostar a nadie, pero en sociedades supuestamente avanzadas como la europea es un concepto ideológico que da de frente con la línea de flotación del sueño de unos EstadosSigue leyendo “Tiempo de nacionalistas.”

Certificado de autenticidad.

Sabiendo que la determinación de los cubanos a exterminar la tiranía castrocomunista ya arrancó para no detenerse hasta la meta de libertad y dignidad que les aguarda, aquí dejo para quienes dudaron o dudan de las intenciones del régimen o su predisposición a modificar su naturaleza genocida que algunos pretenden abordar desde la tibieza oSigue leyendo “Certificado de autenticidad.”

El valor de la honestidad.

Es este un tiempo para mí, básicamente doloroso. Lo digo porque mirando los valores que adornan a esta sociedad pos modernista y con mis hijos a las puertas del camino, la meta se me antoja que va a hacérseles lejísima. Lo digo yo, que ahora ya con la media rueda recorrida es que comienzan aSigue leyendo “El valor de la honestidad.”

Hágase la luz!

Recuerdo la primera vez que leí sobre la muerte de Carlos Manuel. Por aquél entonces con una juventud por domesticar lo primero que me invadió fue un sentimiento de frustración por descubrir en nuestro antropológico sinsentido de la egolatría, uno de nuestros peores talones. Aquel que tuvo la osadía de levantarse primero y que sacrificóSigue leyendo “Hágase la luz!”